Entrevista a Javier Krahe

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Publicada en Cambio16, 19 de febrero de 2014

“Las historias de amor durarán hasta que nos convirtamos en ciborgs”

Es uno de los artistas más reconocidos de la música española. La ironía y la sátira han acompañado a sus ingeniosas rimas durante los más de treinta años que el cantautor madrileño lleva subido a los escenarios. A sus 69, y con 14 discos a sus espaldas, Javier Krahe no muestra síntomas de cansancio, al menos en lo que se refiere a hacer música. La situación política que vivimos, sin embargo, le desespera un poco más. Hemos querido hablar con él de su trayectoria y su nuevo trabajo, ‘Las diez de últimas’

¿Cómo decidió que usted mismo iba a ponerle música a sus letras?
Pues porque no tenía quien me la pusiera, ni quien las cantara. Yo seguía escribiendo, y llegué a la conclusión de que tenía que hacerlo yo. Tenía 30 años entonces.

¿Alguna vez le ha resultado dificil componer?
Siempre, o casi siempre. Alguna vez me ha salido con bastante rapidez. Pero el tiempo empleado es muy difícil de medir, porque yo puedo escribir hoy tres versos y a lo mejor pasa un mes y ya lo continuo. Hay canciones que las he hecho en cuatro años, pero dedicándoles un rato de vez en cuando.

En su último disco, casi todas las canciones hablan de mujeres. Algo que se repite en buena parte de su discografía, ¿algún motivo especial?

Será porque me interesa. Me resulta más agradable pensar en eso, que en una canción como ‘¡Ay democracia!’ donde no me gusta lo que estoy escribiendo, mientras que las mujeres son un terreno inagotable. Las historias de amor, tal y como se entendían en el siglo XII, no se han agotado todavía, y supongo que van a durar mucho, hasta que nos hagamos cyborgs, pero de momento no va a cambiar.

La canción ‘Fuera de la grey’, sin embargo, toca otros temas más sociales. En este caso, la religión, presente también en anteriores trabajos. ¿Es un tema que busca satirizar?

Sí, en muchas ocasiones. Es un tema del que intento burlarme un poco. De todas formas, esa canción no la tenía prevista, si no me llegan a juzgar, es un tema que no hubiera escrito. Fue por el hecho de estarme dando la lata durante siete años con esa historia y dije, pues nada, voy a mostrar yo lo que opino de esto. Pero ya hacía bastante que no escribía nada que tuviera que ver con la religión. Y me divertí bastante escribiéndola.

Desde el anterior disco ‘Toser y cantar’, ¿hay algún cambio importante en su música?
El cambio más importante es que ‘Toser y Cantar’ lo grabé estando en silla de ruedas, osea que era incómodisimo, no disfrutaba nada cantando. En cambio, éste lo he grabado de pie y en forma, como se debe hacer. Entonces, pienso que podría estar mucho mejor cantada, pero las cosas son como son.

Con el título de su último disco ‘Las diez de últimas’ ¿manda un mensaje a sus seguidores o tiene intención de seguir componiendo?
Tengo intención, porque estoy en ello. Estoy dándole vueltas a un par de canciones y supongo que seguiré.

Sus letras suelen ser irónicas, ¿tienen además un segundo significado?
Sí, algunos versos si tienen un doble significado, y al escribirlos yo sé lo que he querido contar. Pero luego también hay que ver cómo lo recibe quien las recibe. Hay comentarios muy pintorescos. 

En 1986 TVE censuró ‘Cuervo ingenuo’ cuando iba a actuar con Joaquín Sabina, ¿se ha vuelto a sentir censurado en algún momento?
Pues, el último disco que grabé con la CBS, ‘Corral de cuernos’, aunque es anterior,  fue censurado en la casa de discos. Una censura así en televisión y hecha directamente por un partido político y un Gobierno, no. Pero en la industria sí, yo estoy censurado por completo en la COPE, allí no se pueden radiar cosas mías.

¿Le han dado algún motivo?

Mis burlas a la religión. No sé si tienen otros criterios. Y ni siquiera se pueden anunciar mis conciertos. Es una compañía privada, de los curas, aunque no se hasta que punto algo de los curas tiene derecho a ser privado. Pero no es lo mismo que te censure un gobierno, aunque de poco sirvió, ellos cayeron y yo no.

¿Se ha dejado alguna vez algo en el tintero?
Sí, tengo cosas pendientes. Pero pendiente, no quiere decir que este obligado a hacerlo. Me gustaría hacer una canción sobre el deporte, para burlarme por completo de él. Algunas veces lo pienso, escribo y lo dejo. Pero sí, tendría que escribir algo original y en contra.

El cantautor español Javier Krahe - Sandra Martín Duque

¿Por qué en contra del deporte?
Creo que es una maniobra promovida por los gobiernos, que encima da dinero para que se haga deporte, ni más ni menos que a los clubs de fúbtol! Luego dicen, ¿por qué subvencionan el cine? ¿Y por qué no? Si subvencionan el deporte, los partidos políticos… qué cosas cuentan. Pero el deporte tienen muchos puntos flacos, creo que cuando eres niño o adolescente es bueno tener sitios para hacer ejercicio, pero después de los 18 años ni un duro, que se las ingenien. Aunque parece que esta idea sólo la tengo yo, no está muy extendida. Y creo que son mentiras mediáticas de grupos, y no creo que el deporte no es bueno para la salud. Bueno, el caso es que todavía no se me ha ocurrido.

¿Tiene ésto algo que ver con que su último disco se vendiera junto el libro ‘Derecho a la pereza’?

Elegí esta obra porque estoy de acuerdo con lo que propone Paul Lafargue, y eso que es de 1880. Si hay una crisis económica y hay que debatir sobre la economía, ¿al servicio de quien está la economía? Si está al servicio de una sociedad más agradable para todos, entonces hay que cambiar la orientación. Porque aquí lo único que quieren es volver a niveles de siete años, y volver a lo mismo. Continuar construyendo en las playas, estigmar el planeta y estas cosas. Pues no, yo como Paul Lafargue, no tenía en cuenta el desequilibrio del planeta, si no que había que tener acceso al tiempo libre y a una riqueza espiritual que engrandece a la persona. Y ahora es urgente no producir más y hay suficiente para todos, con repartirlo bien y mejor.

Entonces, ¿El problema es que no saben repartirlo?
No, que no quieren. Esto se puede solucionar de varias maneras, a la fuerza, pero siempre es un tanto desagradable. Lo otro podría ser, pues me niego a trabajar. Que también es muy desagradable, porque te quedas sin comer. El caso es que volver a tener el mundo estúpido de hace siete años, no me hace la menor ilusión y tengo derecho a decirlo.

Hace bastante estuvo viviendo en Canadá. Con la que tenemos en España, ¿se le pasa por la cabeza volver a irse fuera?
No, porque lo de Canadá estuvo estupendo, fue muy importante en mi vida. Por cierto, este verano iré. Allí, no podría ser porque hace un frío que te mueres, y no lo aguanto bien. Pero a otro lado, sí, me gustaría. Pero, ya no me preocupo por mí, osea que no. Además no sabría ganarme la vida en otro país.

Pero si ha hecho algún concierto fuera de España, ¿verdad?
Sí, alguno, muy pocos. Creo que tres, en Moscú, en Luxemburgo y en Génova.

Países en los que el IVA a la cultura es bien distinto al nuestro. ¿Qué le parece el 21% que tenemos aquí?
A mí no me afecta mucho, porque yo pido tanto, y me lo tienen que dar. Pero afecta al público, porque le cuesta más la entrada, aunque como yo suelo tocar en salas pequeñas, creo que no se nota mucho.

En una de sus canciones dice, “me gustas democracia porque estás como ausente”, ¿cree que lo sigue estando?
Aún más ausente que cuando escribí esa canción.

¿De cuál de sus composiciones se siente más orgulloso?
No sé responder a eso. Porque seguramente mañana responda otra cosa. Pues por la  oportunidad, ‘Cuervo ingenuo’, pero la oportunidad es solo un valor añadido y hay canciones que no están hechas para ningún momento, si no porque sí, y seguramente tengan más duración, estén más vivas. Es muy difícil de medir. A veces cuando he acabado una canción he notado que decía “¡ay!, que a gusto me he quedado”. Me viene a la cabeza ‘Piero de la Francesca’, que fue de lo más endiablado que he compuesto nunca porque renuncié a todas las formas que yo conocía e hice una canción que no tenía nada que ver con mi manera. Y otra, por una enorme dificultad técnica que tenía, ‘Minimal de amor’, porque es difícil contar una historia en versos de tres sílabas, rimados. Pero lo que yo haya sentido no demuestra la calidad de la canción. A lo mejor una que haya hecho en 15 días es mejor canción.

Cuando le hacen las mismas preguntas, o parecidas, ¿intenta jugar al despiste o se armas de paciencia y repite el mismo discurso?
Normalmente me armo de paciencia. Es muy lógico, me hacen muchas preguntas iguales. Pero si se me viene a la cabeza una nueva respuesta, no me privo.

Recientemente ha pasado por Bilbao, Cáceres, Toledo… ¡usted no para!
Si paro, en verano no trabajo. Desde el año 1992 no trabajo en verano, porque hace mucho calor y te ponen al aire libre. Precisamente en ese año no me llamó nadie para cantar en ningún lado, en vista de lo cual, me fui a la playa y en vez de estar un mes, estuve dos. Y como sobreviví, pues dije que no volvía a trabajar en verano. Y en noviembre se puso a sonar el teléfono y ya no ha parado. Es curioso, cuando se acabó el verano se anunció una crisis económica y algo debe de pasar con esta crisis, porque todavía me llaman mucho para cantar.

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